
¿Por qué diseñamos nuestros calentadores de 1500W para que puedan ser reemplazados?
Cuando comenzamos a diseñar estos calentadores de 1500W, no solo pensábamos en el primer día en que se enciendan. Pensábamos también en el quinto año de uso.
Estos dispositivos se utilizan en espacios semiestadounidenses, donde hay viento, aire húmedo y mucho desgaste. Utilizan radiación infrarroja de onda corta, lo que permite sentir calor de inmediato, en cuanto se enciende el dispositivo. Pero aquí está el problema real: con el tiempo, el elemento calefactor se agota. Eso es algo inevitable.
El problema del “dispositivo descartable”
La mayoría de los calentadores disponibles en el mercado están sellados herméticamente. Si uno de los tubos se daña, uno queda atrapado. Hay que arrancar todo el dispositivo del techo y tirarlo a la basura.
Eso nos pareció incorrecto. Por eso optamos por un diseño modular. Piénselo como un sistema “plug-and-play”. El elemento calefactor no está soldado al marco; está separado de él. Si una bombilla se daña, no es necesario pasar todo el sábado reparando toda la instalación eléctrica. Basta con sacar el módulo, reemplazar el tubo y volver a colocarlo en su lugar. Muy simple.
Las ventajas y desventajas de los 1500W
Para mantener un espacio cálido cuando hace viento, se necesita mucha potencia calorífica. Por eso elegimos 1500W.
Envolvemos los filamentos en vidrio de cuarzo para que puedan soportar los ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento. Funciona muy bien, pero hay un detalle importante: esos reflectores deben mantenerse limpios. Si se acumula polvo en su superficie, el calor no se distribuirá tan bien. Podrías perder entre el 10% y el 15% del calor generado debido al polvo.
Mantenimiento sencillo
El mantenimiento no debería ser algo complicado. Gracias a los conectores estandarizados y a los soportes fáciles de acceder, ahora basta con unos diez minutos para reemplazar un componente. No es necesario ser un electricista profesional para hacerlo. Solo recuerda apagar la energía antes de tocar los conectores.
Un último consejo: si vives en un lugar muy húmedo y utilizas estos calentadores a plena potencia, revisa periódicamente los puntos de contacto. Una simple inspección para detectar acumulación de carbono asegurará que todo funcione correctamente y de forma segura.