
Cuando hay mucho trabajo, el horno de bandejas, el horno rotativo o el armario de calentamiento deben seguir funcionando sin problemas. Si el calor no es uniforme, se nota de inmediato: la corteza del producto queda irregular, la parte inferior queda pálida y el producto se seca mientras está en proceso de cocción. Por eso diseñamos el núcleo de calentamiento con tubos de cuarzo esmerilado.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico Estos tubos utilizan cuarzo con una superficie interna esmerilada para difundir las ondas infrarrojas de corta longitud. En lugar de concentrar la energía en puntos específicos, esta se distribuye uniformemente. Esto permite que el campo de radiación sea más uniforme en toda la cámara de cocción, lo que permite que las piedras y las bandejas reciban un calor constante.
La respuesta del sistema es rápida: la temperatura alcanza su nivel óptimo en segundos. Además, el elemento de calentamiento mantiene su temperatura estable, incluso cuando la puerta del horno se abre constantemente. En la práctica, esto significa una recuperación más rápida después de cargar los productos, perfiles de cocción másconsistentes y menos fluctuaciones de temperatura entre ciclos.
Por qué funciona en la práctica En líneas de producción de pizzas, este calor uniforme ayuda a obtener una corteza crujiente sin que el centro quede quemado. En panaderías, permite una cocción uniforme de los productos. Para el asado o el terminado al estilo parrilla, la rápida respuesta del sistema permite mantener el control cuando la demanda aumenta o disminuye. Y en cuanto al calentamiento, la intensidad de radiación más baja ayuda a mantener los productos húmedos, evitando así que se cocinen en exceso.
Cosas que debe saber sobre su instalación y uso diario La instalación es sencilla, pero es importante tener en cuenta el espacio disponible y la forma en que se colocan los tubos. Es necesario mantener una distancia adecuada entre los tubos y las bandejas, piedras y papel aluminio; de lo contrario, se producirá sobrecalentamiento en ciertas zonas.
Debe coincidir la tensión y la densidad de vatios con las especificaciones del horno. Una conexión incorrecta acorta la vida útil del elemento de calentamiento y puede activar los circuitos de protección.
El cuarzo tolera bien los cambios térmicos, pero es frágil. Evite el contacto directo con las rejillas y utilice abrazaderas adecuadas.
Planifique inspecciones cada 1,000-1,500 horas, durante 10-15 minutos. Esto asegura que el rendimiento del horno sea constante y evita interrupciones en el flujo de trabajo de la cocina.