
¿Por qué el calor rápido realmente le permite ahorrar dinero en la factura de electricidad?
La mayoría de las personas piensan que, si quieren reducir su factura de electricidad, basta con disminuir la potencia del horno. Suena lógico, ¿verdad? Pero cuando se trata de hornos para pizzas de alta velocidad, la realidad es todo lo contrario.
Utilizamos bombillas halógenas de onda corta, porque logran alcanzar la temperatura deseada en cuestión de segundos, no minutos. Esa reacción instantánea es donde se encuentran los verdaderos ahorros.
El secreto está en la velocidad
Piense en un elemento calefactor estándar: funciona lentamente. Primero debe calentar el aire, y luego ese aire debe calentar la comida. Hay un tiempo de espera incómodo mientras se espera a que llegue el calor.
Nuestras bombillas halógenas no se preocupan por el aire. Emiten radiación infrarroja directamente sobre la pizza. Cuando el controlador se activa, la bombilla funciona a plena potencia casi al instante. Como se enciende y apaga rápidamente, no es necesario mantenerla encendida todo el tiempo para que siga caliente. Esto significa que utiliza muchos menos kilovatios-hour durante una jornada completa.
Los sacrificios (porque nada es mágico)
Ahora bien, fabricar estos dispositivos no es nada sencillo. Debemos asegurarnos de que la carcasa de cuarzo pueda resistir las tensiones. Se expande y contrae rápidamente, y si los materiales no son adecuados, podrían romperse.
Además, esta velocidad genera un calor intenso y localizado. Si el flujo de aire del horno no está adecuadamente configurado, habrá problemas: plásticos derretidos o cables dañados. Aunque se obtiene mucha velocidad, es necesario asegurarse de que el horno pueda “respirar”.
Una bombilla, dos funciones
Lo mejor de todo: estas bombillas no solo sirven para cocinar. El espectro de onda corta proporciona el calor necesario para obtener una corteza crujiente, pero también limpia la superficie de cocción mientras se cocina. En realidad, esteriliza esa superficie.
Es un cambio sencillo que permite manejar tanto la cocción como la higiene. Además, limpia el interior del horno. No es necesario utilizar etapas separadas de esterilización, lo que significa que el horno ocupa menos espacio en la cocina.